Ella siempre estuvo en el mismo lugar, yo la miraba en mis sueños y era hermoso pensarla incorruptible. Seguía allí, pero los árboles no, sus paredes mecían mi sueño pero las plantas se habían secado. La galería de blanco y marrón perfila en su frente, su número aún nos mira y quise robarlo pero no me animé.
Alguien puede decirme porque mis sueños la buscan en la noche, y porque raspo mi cara en su costado, porque yo no lo se. Ella persevera, eso sé, ya no frecuentare su recuerdo, hay un extravío en persistir . No fatigare mis sueños.
Texto y Foto; Cecilia Maidana
