"Desespero al elegir una palabra,las demás se me ofrecen como putas."

viernes, 23 de mayo de 2014

DE UNIVERSOS BRUTALES



Hoy he leído un cuento que me ha hecho feliz, es un cuento lleno de anécdotas de un niño
En una  tierra caliente donde pase mi infancia y que se repite cuantas veces ella quiere o interfiere con mis pensamientos cuando se le da la gana se repetían historias que yo escuchaba no sin asombro de niña, porque en esa época yo me hallaba en un estado de indefinición. Era chica de edad pero grande de pensamientos e imaginaba todo el tiempo como sería mi vida si no hubiera nacido en ese pueblito al que me echaban  al abandono mis padres. Cada vez que sentían que el barco estaba demasiado lleno de hijos  mandaban uno o dos al pueblito y así emergían nuevas anécdotas en la familia, o historias sobre la deportación de tal o cual de los hijos por indefinidas enfermedades que necesitaban de un clima caliente , unos abuelos por demás de buenos y sencillos hasta la exasperación y una temporada en el infierno para que de vuelta al hogar recordaran lo que habían perdido al irse , así conseguían que fueran buenos niños y no sacaran de quicio a su madre con las burradas cotidianas de infantes caprichosos.
Las historias eran truculentas, siniestras, mansas como el agua de un lago con algas, serias como los teros  o divertidas como los loros, pero las que más uno recuerda como siempre son las oscuras y malévolas.  Mi abuela era especialista en relatos de terror y se le veía en  la cara que disfrutaba contarlos. Era como si un ojo le creciera demasiado mirando al que escuchaba y las cejas se le subían hasta el medio de la frente como si preguntara algo y no le respondieran, la sonrisa se le transformaba( como la del gato de Alicia en el país de las maravillas)   me preguntaba cuál era la gracia , razón por la cual me quedo para siempre la sensación de ser un poco lela y no entender lo que se me dice, o de que he llegado demasiado tarde al cuento , pero esto también me ha ocurrido después cuando ya era más grande y leía muchos libros, algunos no llegaban a  mí y no lograba entender lo que el autor me decía, en esas circunstancias me acuerdo de la expresión de la abuela y me quedo tranquila.
Una de las historias eran sobre el loco, durante la noche se repetían gritos que no me permitían dormir y me quedaba con los ojos pegados al techo sin verlo ya que todo en el cuarto estaba oscuro. El miedo poderoso gemía en mí y no me permitía cerrar los párpados.  Figuras recortadas en  mi imaginación se repetían al son de aquellos gritos que nada parecía calmar, yo me tapaba los oídos hasta que me vencía el sueño y sin control de mi cuerpo me dejaba llevar por lugares inhóspitos donde el gemido era parte del paisaje y la vegetación acariciaba mi cara para calmar mi angustia.  A la mañana temprano los pájaros habían reemplazado los gritos y ya nada recordaba de la noche anterior , me dedicaba a perseguir esos  pájaros para ver cómo eran, que color tenían, si eran grandes o chicos, a veces me aburría el canto de alguno y dejaba esa tarea para otro dia.
 Los que más me gustaban eran los chillidos de los loros, bochincheros verdes, alborotadores divertidos, celosos de ellos mismos y curiosos. Jugaban en lo alto del árbol a  la entrada al jardín del frente (lo que es un decir ya que el futuro me tenía deparada la sorpresa de que cuando viera las fotos de la casa  de mi abuela me daría cuenta de que nada respondía a mis recuerdos engalanados),había un nido de ramitas y palitos en forma de cono, gritones pero con la idea de la geometría, allí venían con regularidad a pasar algunas horas, peleaban, salían de improviso volando como si fueran en una misión y daban una vuelta en círculo para volver inmediatamente al lugar, los miraba en horas ociosas, aunque de esas estaba compuesta mi infancia, les tiraba cosas para que me registraran, me atacaran o lo que fuera y solo lograba su absoluta indiferencia, sin embargo yo podía ver el rabillo del ojo de algunos de ellos que me miraban con curiosidad, ojitos  redondos bolitas de vidrio negro con chispas de limón.
 A veces cuando yo le contaba a mi abuela estas cosas me decía ¡cállate!, pareces el loco inventando historias y entonces de día lo cual era más tremendo aún empezaba a escuchar los gritos del loco como llamándome.
 Un día en que la siesta meconvocaba para una escapada por sus secretos salí a la calle al frente de la casa, el calor me envolvía como una frazada, gotitas de sudor  bajaban por la frente donde el flequillo se había mojado, caminando como autómata di vuelta a la esquina de la casa y me encontré con la calle engrandecida por la soledad de la hora bajo el sol incandescente, todo se me aparecía blanco inmaculado como si no existiera el color de repente me encontraba frente a una casa de paredes pobres con una ventana de rejas sencillas, de ellas pendían coloridos pescados recortados que bailaban al son del viento norte,espejismos que  inmediatamente atrajeron mi atención y me acerqué con la intención de tocarlos. De golpe un grito sordo de animal herido sonó detrás de aquellas rejas, el loco me miraba con ojos negros como pozos de agua donde como un relámpago  aparecía una gotita de luz en esa oscuridad. Asustado por mi comenzó a gritar y mover sus manos larguísimas que parecían querer atraparme, enseguida vino alguien que yo no veía desde afuera pero escuché que le decía que se callara o cerraría la ventana y no vería más sus pescados moviéndose. Corrí con la sensación de haber entrado en el universo de otro sin pedir permiso, una vergüenza oculta me invadía y fui a mi cama y me tapé con el cubrecamas.
C.M. 2014

jueves, 22 de mayo de 2014

SIN MEMORIA NO VIVIMOS EN NINGUNA PARTE

Los jovenes muertos


El viento aúlla , planicie desierta, el viento despeina los arboles inclinados a su antojo, trastoca los habitos, anestesia la vida . La tierra yerma encierra el veneno que oculta a la luz, el  volcán Hudson eructa cenizas cubriendo el destino de la gente.  Las aspas del busca petróleo se mueven morosas al compás de quien sabe que música.
 Inmensidad de los campos que yertos no fructifican , parece posible presenciar hechos no ocurridos, , estar difunto o vivo, moverse entre presencias que no pertenecen a nada ni a nadie, nada crece en esta tierra ,el veneno produce muertos  de cáncer.
Inmensidad de la pampa, desamparo brutal  aislamiento toda  regla parece suspendida , liviandad del tiempo deshilachando memoria, presagios, experiencias.
El frigorífico, afuera orden espacios invadidos de luz, inhospitos, adentro orden , la luz oblicua de las ventanas traza geometrias, un tarro hierve a fuego lento, luz, color, en la mesada cabezas de vacas cortadas, ojos saltones escrutan el vacio, lenguas colgando blancas pastosas, hinchadas .
El  parque con sus juegos pulidos al escarnio de la intemperie, un carrousel gira , desespera y grita insisten en la desolación,
 la imagen famélica de un progreso estático.¡Soledad!
Campo santo de calles blancas, parece posible ver pasar a la muerte tan languida e indiferente, cruces inertes , impasibles, enhiestas presidiendo la derrota de la vida
 insisten en la desolación.
Matas de colores en las tumbas eno alcanzan para soportar el dolor de lo que no es, vegetación áspera, cruces negras se alzan en un momento de la tierra, diferentes en su grito.
A lo lejos  montículos  furiosos de materia, quemadero  de basura, una llamarada se alza al cielo implorando calor , la basura se apila y el viento juega con ella a las corridas, una maquina blanca recoge,  prensa y tira despojos que los humanos descartan, a lo lejos otras montañas,el humo surge de su interior  bocas del infierno, el cielo mira impasible, surcado de nubes níveas ignora el destino de l os jóvenes muertos.
 El agua corre indiferente, se sabe a salvo, su veneno obliga a traer agua de otra parte. En ella se ha quedado enredado, se ahoga en el abrazo frío y flácido cabellera enamorada de la enramada   su cuerpo no sale , atascado en el fondo ¡ le pido al rió que me lo devuelva!
 Una   posible narración de una madre: una piedra rompe el vidrio de la ventana, al mirar por ella : "Del árbol pende su cuerpo,corro, vano intento, desatarlo para salvarlo, pero era tarde". Hizo de su hogar su propio patibulo. Denuncia la doble operación,  la mendacidad de la mirada y la falacia temporal que supone salvar a alguien.  En la casa se apilan bolsas de inútiles zapatillas que esperan su dueño. Cristo en la pared  no se apiada.
En los bancos de la escuela los nombres hacen presencia, grafitis, testimonio de pasiones , indiferencias, y distracciones, la aulas vacías parecen reflejan el estado del alma, nombres y mas nombres, sin rostros, registro fúnebre para jóvenes sin aliento.
La tierra blanda polvorienta registra sus pasos. En el horizonte la maquina de petróleo gira insiste en un progreso contra un cielo amarillo azulado, canta en el silencio de la llanura su canción mortal.
Hay un camino bordeado  de flores blancas que insiste en invitar al paseante, su belleza es un engaño,  y el viento flirtea en los yuyos .
C.M.2014

SIN MEMORIA NO VIVIMOS EN NINGUNA PARTE



El viento sopla suave en el desierto de tosca y arena, en medio de un inmenso vacío ruina de ruinas de la tierra, la ropa se vuelve sudario. El  canto de las cucharas encabalga su sentir al susurro del viento, un movil de sonidos perennes, sentires compartidos de almas expatriadas de cuerpos. Una fina capa de polvo blanco hueso descansa  permanente  sobre la ropa, colgadas, tiñe.
 Y el blanco de la tierra asolando.
en la noche las estrellas brillan  como un osarios en un cielo cubierto de tiempo sin tiempo no habrá manera de medirlo. Solo se siente libre al salir a la noche y mirar las constelaciones, aquello tan grandioso calma la soledad, una fantasía urgia la razon : podría irse de aquel lugar con ayuda de las constelaciones, como los viejos navegantes surcaban sus sueños a diversos mundos.
Una línea  oscura en el rugoso tapiíz amarillo,  una pila de fragmentos de cuerpos atados a la desmesura contra el telon de fondo de la masacre, estaba allí para recordarle que eran un punto en la memoria, hierros oxidados  lanzas enclavadas en medio de la nada, cruces en el vacío  inextinguible, testigos de pie  atormentados de sequia y sol. En el amasijos de tierra, tela y huesos un zapato  emerge prístino , ridículo sin el pie que lo dejara huerfano.
Y el blanco de la tierra asolando.
 no había medida capaz de medir la inmensidad, solo contaba con pasos los espacios que recorría para poder dejar testimonio de eso que recorría y que nadie vería, quizás lo dibujaría algún dia para la memoria futura.
  Quizás en la letrina arrojará pequeños papeles para que nadie nunca los encontrara,  ejercicio absurdo de la  mano para que el cerebro aprenda , lo mantenía sano y con fuerzas , era su secreto, nunca- nadie pudo  quitarle al hombre sus secretos, sus íntimos pensamientos, sus fantasías.
Desierto pero no del alma,
Y el blanco de la tierra asolando.
 la obscura figura en el color dorado de las piedras se movía ,caminaba, arañaba la tierra, recorría caminos del pasado, construía futuros ignotos.
Están libres y caminan por las calles y los vemos son parte de un engranaje donde nada termina ni siquiera la muerte.
Los cerros oscuros  ocultan los restos, murallas mudas, testigos dormidos de siglos, observan ciegos los que buscan sus secretos, el viento se cuela y acaricia sus laderas en alguna parte  están sus restos, perdidos en alguna galaxia en la tierra.
Camina mirando el piso, asesinado cada vez que encuentra, lo no encontrado fue al mar.
Desaparecido, datos , claves descubiertas en pequeños huesesillos humanos, diminutos, fragmentos, .
La luz amarillo verdoso- azulada, levanta el horizonte, la mirada se abstrae y pierde por un instante la razón,  en el piso, diminutos brillan, dientes, partes de un  todo, la mirada recordada, un tiro en el cráneo , un zapato y calcetín rojo oscuro, un pie del hermano muerto, conciencia de que estaba muerto, nos quedamos a solas.
Simulacro de entierro, búsqueda sin cansancio, dudas de las palabras, seguiremos buscando entre los cerros, me cuesta creer las cosas, preguntas que nadie responde, con la cabeza metida en la tierra ¡ la hemos sacado, la hemos sacudido! muchos dirán para que queremos huesos, ¡ yo los quiero!
Lo quiero entero así se lo llevaron, yo lo quiero entero, no me quiero morir sin encontrarlo,
La luz  dorada recorta, ¡ si el telescopio pudiera traspasar la tierra hacia abajo!  y mirar ya no el cielo, yo sueño.
Azul brumoso, un punto brilla indiferente, arriba amarillo brillante aún, el dia no quiere abandonar la tierra, los colores se funden en bin bang ,y huesos -calcio forman un tiovivo de colores .
Piedras, huesos porosos, quebrados,¡ no se puede olvidar a los muertos! ¡cavaremos en estado de búsqueda!
Un rostro seco resquebrajado, un pincel acaricia esa cara que algún dia sonrió.
Y el blanco de la tierra asolando.
Una pala descansa , ruega a la tierra le de su secreto, penetra , si no se ha enamorado de su sepulto quizás le devuelva el cuerpo oculto entre sus granos. La materia es la misma en todo el cosmo, por siglos reposan .
 Enterraremos nuestros cuerpos  de la  misma forma, por mucho tiempo reposaremos sobre osamentas
Y el blanco de la tierra asolando.
 despojos sin museos, sin nombres, restos de restos, cuanto tiempo se tardara en saber de quien,.
Camina mirando el piso, se agacha , cuerpo doblado de esperanza,  recoge algo lo pone en la bolsa, se aleja ,recorre el horizonte entre el azul insondable y el negro siniestro.
Ausencia, dolor de la perdida, no termina  corriente que se recicla de la muerte y el resurgir, el juego cobra otra dimensión, se podrá entender algún  dia que es posible.
Falla de fabrica, no se nota, soy diferente, me gusta que exista algo sin fallas,.
Fotos , registros de  muerte, ojos brillando ausencia de miradas,  sonrisas , luces y sombras aleteando  en los rostros, fragmentos de un arte cazador  de lo inasible. Mira  el cielo  y la promesa se relanza con fuerzas, diminutos puntos flotan, briznas, insignificantes pequeños y grandes como galaxias, en los bolsillos el universo entero.
Frágil tiempo actual , sin memoria no vivimos en ninguna parte.
 C.M.2014


DE UNIVERSOS BRUTALES


En un pueblo del Norte la madre dio a luz a una niña, la tercera en una dinastia anodina,como era una experiencia repetida en su vida ( ya habia producido el milagro dos veces) no se molesto en poner expectativas en el evento.
De niña lo inconseguible  era su pasión , su vida emocional era importante, odiaba las clasificaciones que la gente imponía a los niños, aun sigue detestando la disposición  mediocre de las buenas intenciones, se empeñó en desaprender.
La batalla entre separación y fusión deja sus huellas en el mapa del tiempo, los padres la enviaban durante lapsos prolongados a vivir la aventura de ser una desarraigada en aquel pueblo de sus ancestros, aprendió- desaprendiendo- lecciones de naturaleza viva, cruel en la soledad, amada a su pesar.
Los juegos de la infancia abarcaban colmados de personajes fantásticos los dias  y las noches, en cada resquicio, en cada grieta del teatro mundi en que le toco vivir veía y cultivaba luz y oscuridad en igual medida con lo que temía a cada paso las consecuencias, no fueron pocas.
 Descubrio temprano la lectura que calmaba las crisis de ausencias esenciales, leía con los autores, se volvió refugio  y conexión, ya nunca estuvo sola.
Ahora que el tiempo de la poesía en conexión con la infancia  se volvia experiencia inerte, objeto creado que reaviva la experiencia  sentía la  imperfección y  la finitud.
 Extrañamiento de la palabra y nexo con lo real poético del pasado, un inventario de obsesiones y melancolías, acaso para demostrar que era una viajera incansable de ese rio interior que la desposesión le impuso.
Nunca estuvo dispuesta a dejarse interpretar y de esa manera movía  sus piezas  en el anonimato. Se formó para escuchar más que manifestarse, mas cerca de la introspección que de la acción .
Ahora su relación con la criatura humana es de estasis, de silencio habitable, alojando la palabra del sufrimiento.
Mas cerca de la incógnita de la existencia elije la imaginación como habitación posible .
 Mayo 2014

DE UNIVERSOS BRUTALES


Los dedos gravitaban  en un molde apoyado en la ventana, la inexplicable  beatitud de esos dedos  me hacían pensar en los de Jesucristo cuando levanta su mano en señal de bendición, solía verlo en las estampitas que pululaban en la casa de mi infancia. Eran de todos  los colores y formatos, el amor competía con el lujo y a veces eran verdaderos mamarrachos.
 Con bordes dorados o filigranas arabescas (así pienso yo esas filigranas finísimas que no respondían a nada conocido) con papel liso o como si fueran de tela, brillosas u opacas, con imágenes de vírgenes, santos, angelitos, Jesús y miles de personajes que bajaban de una celestial corte, todas eran guardadas escrupulosamente.Yo  escamoteaba las que me gustaban , para mi no eran sagradas como decían sino mágicas en su proliferación barroca, las coleccionaba en una carterita que ocultaba  debajo del colchon, el abuelo sabía pero no delataba a su mas cercana delincuente.
El y yo éramos un tema, nos escondíamos a comer  chocolates maravillosos que traía solapadamente y disfrutábamos tanto romper las reglas  como esos papeles dorados o plateados que los recubrían. "Prohibido ser goloso" imponían las reglas en el hogar,  díscola y solo por romperlas, me perdía, eran mi extravío.
Los dedos estaban allí, descansaban beatíficos y yo los vigilaba con maligna intención, ella sabía que merodeaba la cocina pero nada decía. Cual gata ladina ajustaba las ideas de ¡como apropiarme de aquellos tesoros tentadores!. Pero quien tenía la culpa de aquello sino mi abuela que en vez de explicarme ponía ese tesoro a mi alcance.
Pensaba en la fronda  de mi mente que si la gente deja tesoros al alcance de la mano de un niño es porque quiere que éste los tome y eso hacía yo sin culpas.
Como aquella torta "conejo"  que la vecina puso en la mesa del living por donde debía pasar,¡ era milimétricamente seguro que le metería el dedo para probar aquella crema espumosa ! y así hubiera ocurrido si la desconfiada no me hubiera vigilado cuando  me iba, huí arrebatada ocultando mi pecado y no volví a aquella casa aunque me invitaron muchas veces mas, aprendí que las trampas de los adultos no los hacían merecedores de mi encanto, que se quedaran solos con sus tortas.
Nunca pude evadir los dedos de mi abuela, eran mágicos, yo anhelaba el dia que ella terminaba su hacer y escudriñaba como al descuido. Una inquietud se adueñaba de mi y se obnubilaba mi sagacidad, el pecado me acechaba sin saber de eso, era tan evidente que daba vergüenza, creo que de eso se anoticiaba  ella aunque yo creyera que lo ignoraba.
Tarde en la noche  como un perrito apaleado me acercaba a ella y buscaba su cariño.  Como un hada aparecía desde la cocina , y en sus manos sus dedos de chocolate, benditos como los de Jesús venían a mi, en un recipiente que  hoy llamo" el molde del deseo" .
 C.M. 2014

DE UNIVERSOS BRUTALES


De niña pasaba mi tiempo entre Nogales, higueras , azucenas en flor, jazmines, sombrilla de la virgen, las cuevas que los animales cavaban eran mi universo favorito, entre huevos de teros, plumas de cotorras, uñas de gato y especies salvajes que alguna vez el viento inconstante trajera de tierras remotas e inexploradas al jardín.
He catado cada flor sentido su perfume, en el fondo oscuro de mi boca ¡estallaban en sortilegios, alimentaban mi fantasía ! Compartían sus secretos que abonaban la tierra fértil  de mi dias.
En un tiempo sin fecha hube de ser testigo de la comunión de mi hermano con el rosal de la glorieta, fui testigo envidioso de ese encuentro donde las espinas entraron en la carne trémula del niño, poseído amorosamente por ellas la sangre brotó de ese amor instantáneo, las rosas lo arrullaron, se  dejo pregnar del pecado sexual imposible de ellas, hay que morir de amor para poder vivir ese amor.
C.M.2014

DE UNIVERSOS BRUTALES

Para encontrar un tesoro vivo bastaba con levantar las piedras del jardín, había descubierto un mundo maravilloso compuesto por miles de pies, antenas, bigotes aserrados, bolitas que cambiaban de forma al posar mis dedos en ellas, sonidos que al ser escuchados producían en mi estómago deseos dulces.
Los dias eran como los del mago inventando efectos especiales de los que luego alardearía frente a todos, nada por aquí, nada por allá y el milagro de la vida oculta a los ojos de los infieles se revelaba frente a la incredulidad. Quien creara ese  universo merecía todo mi reconocimiento y mi pasión.
Tardé en entender que nada de aquello debía ser guardado en una caja, o en una sublime coleeción, en su lugar puse palabras que los describieran y  aunque el jardín desapareció de mi vida puedo volver a ellos cada vez que quiero.

Mayo 2014

DE UNIVERSOS BRUTALES



De tus manos brotó la lujuria que desplegaba ese cuadrado encantado ¡que goces sensuales desplegabas en el !. Respondiendo al llamado de tu oculto sentir brotaban por doquier colores  verdores y almizcle, aislada en tu espacio hacías la magia que bordaba con brotes colores y texturas. Un dia corte tus manos y me las calce como un guante  con ellas cavé la tierra y vi como  una fuente de rojo caliente de hojas gruesas y largas buscaba la luz, al final una trompeta clamo al viento que era una impostora y cayo muerta.
C.M.2014

EL VIEJO LOCO


Decía un chisme en el barrio que el viejo loco del barrio  había comprado un auto para pasear a sus nietas. Yo nunca fui amiga de ellas porque no me dejaban salir a la calle y ellas jugaban (para desconcierto mio )toda la tarde en la vereda, saltaban a la soga, o hacían rayuelas sin conocer a Cortázar, o se corrían unas a otras chillando como monos.
Cuando escuche que tía Tita le contaba a la abuela lo del auto me enoje con ella, si me hubiera dejado ser amiga de las chicas de enfrente podría pasear con ellas en el coche ¡Pero no! .
Como casi todas las cosas en la infancia quedan solo en la intención, yo planeaba castigar a la abue y cortarle las rosas rococo que tanto queria ,hacerlas desaparecer y así mostrarle lo que es el dolor de no tener algo que queria  mucho, era una pequeña delincuente irreverente, no creía en el castigo.
 Sufri de pronto una transformación, de niña despistada a acechadora profesional de las vecinas, la espuela del deseo estaba clavada en lo hondo de mi. Iba a lo de mi tía a bordar y me demoraba en el pasaje de una casa a otra, estaba al lado y yo me escabullía por una abertura del alambre tejido. Todos los puntos del bordado me salían mal , me equivocaba de colores , me pinchaba los dedos y el dedal se me escabullia , me daba lo mismo el punto cruz que el punto atras, el perro me movia la cola y mi tía rezongaba porque debía vigilarme, la magia estaba en otro lado y si no se producía mi desilución aumentaría.

Con los adultos no lograba divertirme , solo me reconfortaba correr a los teros del abuelo, pero a veces era al revés y debía refugiarme en la habitación hasta que se calmaran, solían enojarse mucho conmigo, el abuelo me  decía  "sos una descocada " . Lo tenía desconcertado porque era mujer, el nunca supo que yo queria ser varón para que me llevara a cazar, y correr por el monte con los perros, aullando cuando veíamos una liebre.
Al tiempo cayo mi tía en casa  toda colorada por la emoción del chisme, le contó a todos que el viejo había hecho negocio y que esa tarde traería el auto para ir con sus nietas a pasear.
Desoyendo las advertencias de mi abue salí corriendo a la calle y me senté en el puente de la zanja, siempre me sentaba allí cuando queria pensar en mis papis , cuando vendrían y todo eso que piensan los niños que viven con sus abuelos. A veces en la zanja había agua de lluvia ponía mis pies y en el espejo vacío del agua se me aparecía  un hermoso rio y veía peces de colores, hormigas navegando en hojas, abejas bebiendo al son del bzzz, bzzz o camalotes donde dormían animales salvajes de los que me hablaba el abuelo.
A la tarde revuelo de voces, mi ventana daba  al jardín, me levante emocionada y casi piso mi gallinita pinina  que estaba acostada al lado de mi cama, salió cocoreando muerta del susto, a mi vez salí detras de ella y mi abue que había escuchado me salió al encuentro. Me dijo: mí hija no corra  no es lo que  Ud. piensa y me la quede mirando, escrutando su cara surcada, pensando ¿como sabia ella que pensaba yo si la mayor parte del tiempo me la pasaba haciendo cosas que ella me prohibia y ni se daba cuenta ? y para ver si me mentía.
Me llevo a la cocina me dio una galleta, me hizo la leche, a su tono quejumbroso oponía yo una voluntad ferrea,y como en una revelación vi en sus ojos el desaliento de lo inútil, ya no me retuvo y dejo que saliera.
Afuera la tarde fresca, el sol caía a lo largo de la calle,las sombras eran mas oscuras y enfrente de la casa de la abue había un coche, ¡ aquello no era lo que yo esperaba !. Un gran coche- medusa negro lustroso, largo como un bote ¡ me paralizo de golpe ! imponía su presencia , a su lado las nietas del viejo se negaban a subir, en vano intentaba convencerlas, la madre se negaba a que las llevara, de pronto miro hacia mi y dijo " ¿vos seguro vas a dar una vuelta no es cierto? " . Las palabras quedaron atascadas en mi lengua y me acerque para observar la bondad de la maquina aquella.
 El viejo abrió la puerta y me subí al lado del conductor, aquello superaba mis expectativas, se subió y arranco el motor, el volante negro brilloso era suave y el lo acaricio como lo haría con una mujer, con amor puso el cambio y arrancamos suavemente. Detras  nuestro quedaron las nietas, la madre , mi abuela y mi tía que gritaba "¡¡ hace algo Martita no ves que es un coche fúnebre, es de mala suerte que la nena vaya con el !!".
 De todos los actos extraordinarios que he sido capáz en mi vida aquel fue el mejor de todos, no hay fortaleza mas inexpugnable que la imaginación dijo alguien.
C.M.2014

A VECES EN LA MAÑANA


En la mañana del dia despues sin abrir los ojos escuche el canto triste y misterioso del pájaro que todas las mañanas del pasado había escuchado, solo que esta vez no había naturalidad en su canto , intensificaba la tristeza que habitaba mi alma, hechos de puro olvido.
Afuera reflejada en la pared la luz del sol incitaba a la vida, no ganas de salir, pero sentía la luz como promoviendo la vida, recordé el sentimiento de horror que producía a mi padre moribundo esa luz que provenía de la ventana de su habitación, no dejaba que la abriéramos y ventiláramos y dejáramos salir la sombra oscura de la noche en vela durante su enfermedad, se oponía enojado a esa intromisión de la vida.
A veces siento lo mismo ante la luz, tan invasora, irrespetuosa, indomeñable ante nuestros intentos de apagarla, se cuela por doquier como el agua, como el aire, es necesario entender que muchas veces no podemos con el Carpe Diem que manda la certeza de los espíritus lucidos, a veces somos ciegos, sordos. Y necios ante la brillantez de a vida, no logra seducirnos con su oropel y promesas y suspendemos por un rato nuestras convicciones, a veces nos perdemos a nosotros mismos a medida que irreversible el tiempo nos enfrenta con perdidas y alegrías, y no siempre accedemos al entendimiento de la complejidad de estas situaciones y no podemos apropiarnos de ellas para crecer.


Publicado por Cecilia Maidana2014

DE UNIVERSOS BRUTALES




“Un corazón roto de amor”


El sonido de la maquina sonaba rítmicamente tratar trtr, trtrtr, trtrtr, trtrtr, el pie apoyaba rítmicamente, podía imaginar la cabeza de ella moviéndose rítmicamente, trataba de seguir durmiendo ensoñando, pensaba desde el otro lado de la conciencia en un sentimiento larval si quería despertarme o si seguía con el sueño que me había gustado, me había sentido cómoda: una fiesta de amigos sin rostros solo imaginados o intuidos, alegría, flashes de momentos pero nada de certezas, nada de realidad frustrante, inventos, inventos.
En el otro cuarto seguía el ruido que empezaba a confundirse con otros de la mañana, las gallinitas cloqueaban quejándose de los otros animales que las molestaban, el gato de mi tía ( igual que ella) siempre persiguiendo a otros, el silbido del abuelo mientras arreglaba algo, el sonido del viento entre las plantas, los pájaros mañaneros que solo cantaban a esa hora, los teros, un universo de criaturas que amaba.
Y volvía la conciencia a su estado real, comenzaban las tribulaciones, el día soleado, las obligaciones escolares, soportar a los adultos ordenando aquí y allá, por suerte había descubierto una actividad que me ponía a resguardo, y conseguía hacer mis fechorías en paz.
En la casa cajas llenas de objetos de mi abuela se juntaban aquí y allá, creo que de ella desarrolle la tendencia a hacer acopio de lo que me gusta (por desgracia son muchas las cosas que me gustan). Me ofrecí seleccionar y catalogar, o a espiar con permiso lo que ella coleccionaba en esas cajas, ya que nunca encontraba nada de lo que pensaba que tenía debido a su desorden, con reservas acepto la idea y yo me vi de pronto libre de ataduras familiares, mi labor era importante.
No tenía idea de lo que había sido capaz de juntar, era un increíble mundo de objetos emocionantes, todos aquellos recuerdos como les llamaba ella estaban impecables, dudaba de si habían sido usados, la vista de aquel tesoro despertaba implicaciones insospechadas sobre la vida de la mujer, desde ellos pensaba que yo no conocía a mi abuela, “ella era otra” y no esa cotidiana rezongona que conocía. Su vida no era lo aburrido que yo veía sino algo mágico una especie de doble a la cual deseaba conocer y me transportara a su mundo oculto, un mundo encantado como yo había pensado de su jardín, vislumbraba una puerta secreta por donde entrar en ese mundo privado y yo debía descubrirla. No sería tarea fácil era esquiva a mis conversaciones, rápido me expulsaba sin pena, pero antes yo ofendida me iba, ahora sería tenaz y forzaría sus secretos.
Uno de los objetos encontrados era un corazón roto, era de metal y parecía haber sido aplastado con un martillo gigante, había quedado achatado en el colmo de una furiosa acción, acaso había sufrido esa anciana un desengaño de amor?, incapaz de saber nada entretejía recuerdos de historias que había escuchado como al descuido cuando los grandes hablaban de ella, pero nada se parecía a un corazón roto de amor, lo que si sabía era que el abuelo no tendría nada que ver con aquello.
Había secretos por todos lados que acicateaban mi curiosidad, descubría que mi abuela podía ser como una cordillera: de un lado podía verse la luz de lo conocido y lo habitual, del otro las sombras y lo imaginado.
El reino de lo oculto me fascinaba no podía disimular ante las cosas oscuras y extrañas que la vida propiciaba, una vez un amigo de la familia había traído de un viaje a Inglaterra un manto oscuro y pesado diciendo que había sido de una princesa de la India que había cometido suicidio, nada entendía de aquello pero sonaba a mundos a los que no accedería nunca, me enfrentaba con el misterio.
Los perros de la locura me acechaban, si no me encontraba con alguna pista podía imaginar cualquier cosa, buscaba y ordenaba la vida de otros sin saber que ordenaba la mía y mi arrebato era tal que el silencio fue ganando mis días y empecé a escribir ordenando aquel caos ateo, no dudo que ese fue un momento fundacional de una práctica que absorbería mi vida. Hacia largas listas y las rehacía ,las ordenar cambiando las disposiciones, por abecedario, por tipos, o por pertenencias, por similitudes, por preferencias, por la ansiedad voraz de la mirada, un esquema tentativo de ese desarrollo seria:
Caja 1 : una cabeza de muñeca de porcelana que ya no tendrá cuerpo, ojos de vidrio celestes mirando la locura, un mechón de pelo Rubio como la miel con un cordel de seda y plumas de cristal, una esquela del color perdido en el tiempo con un beso rosado estampado , un puñal manchado.
Caja 2: una cinta de terciopelo ajada por las manos de un amante, figuritas pequeñas amorosamente recortadas con bordes ondeados, una foto con dos personas una de ellas con el rostro rayado, un collar de perlas desperladas, un alfiler de corbata , una gota de sangre en un pañuelo .
Caja 3: pipas, paquetes de figuritas con brillo, papeles con fórmulas y figuras extrañas, pétalos de rosas, pata de conejo, pinturas, papagayos azules, piratas recortados, peinetas de carey , pendientes de alas de mariposas.
Caja 4 : el corazón destrozado , puntillas exquisitas, cajitas de cristal , esferas de vidrio trasparente y un sol atrapado en ellas, cartas con un lazo, flores secas que huelen frescas, cajita de música mínima, Una ballerina y un soldadito de plomo, un dado atroz.
Podría seguir pero me pregunto si llegue a descubrir algo más oculto que lo humano. Quizás conseguí vislumbrar que el tiempo es ficción y que entre esas cajas y mi vida no había diferencia, pero eso seguramente se me revelo más adelante, cuando comprendí que me encerré en la escritura como ellos en la infancia me encerraban en esos mundos fantásticos para tenerme quieta.
C.M ,2014

“ SIN MEMORIA NO VIVIMOS EN NINGUNA PARTE


(Fragmento)

Camina mirando el piso, se agacha, cuerpo doblado de esperanza, recoge algo lo pone en la bolsa, se aleja, recorre el horizonte entre el azul insondable y el negro siniestro.
Desierto pero no del alma. Y el blanco de la tierra asolando, la obscura figura en el color dorado de las piedras se movía, caminaba, arañaba la tierra en busca de arcanos, construía futuros ignotos.
Una línea  oscura en el rugoso tapiz amarillo seco de vida, una pila de fragmentos de cuerpos atados a la desmesura contra el telón de fondo de la masacre  estaban allí para recordarle que eran un punto en la memoria, hierros oxidados  lanzas enclavadas en medio de la nada, cruces en el vacío  inextinguible, testigos de pie  atormentados de sequía y sol.
 En el amasijos de tierra, tela y huesos un zapato  emerge prístino,  ridículo sin el pie que lo dejara huérfano. Y el blanco de la tierra asolando, no había medida capaz de medir la inmensidad, solo contaba con pasos los espacios que recorría para poder dejar testimonio de eso que recorría y que nadie vería, quizás lo dibujaría algún día para la memoria futura.

C.M 2014. ( Fragmento de: “Sin memoria no vivimos en ninguna parte”)
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Incertidumbre


Comprendí que la vida me resultaba tan difícil de entender como las novelas de marguerite Duras, que debía haber otra dimensión de la cual yo  no participaba y le estaba brindada solo a ciertos seres, solo de esa manera podía soportar vivir una realidad tan mediocre como la que sentia y tocaba. La esperanza era conseguir arribar a  esa otra dimensión por medio de la lectura ya no perdería el tiempo buscando explicaciones para satisfacer mi debilidad, el trabajo sobre ella era lo mas importante, sabia que seria difícil, los modelos que nutrieron la infancia carecían  de ambiciones a mi medida.
Anoticiada de falta de experiencia, no habiendo participado en eventos extremos que templaran la búsqueda, o sin la posibilidad de generar ayuda desde las personas que me rodeaban solo restaba o sumaba ponerse en marcha, aquí y allá me esperaban las voces de predecesores masculinos y femeninos, la idea era una andróginia que nucleara sin divisiones mi pensamiento.
Como evitar el claro oscuro que nos embarga a la hora de ser prístinos y poder realizar tan solo una frase en continuidad de otra sin sobresaltos dictados por las dudas, las ambigüedades o el feroz temor.
Contamos con las palabras y ellas son secuaces , nos siguen, nos provocan y también nos traicionan, pero si había algo que decir estaba segura de que serian mis aliadas en el mejor de los casos.

domingo, 11 de mayo de 2014

DE UNIVERSOS BRUTALES


ELEGÍA

En un pequeño pueblo desangelado  nació una niña, al abrir los ojos una ala blanquísima nubló su vista, el mundo real se presentó sin velos y durante algún tiempo fue incapaz de ver, comprendió que ese destino era el de todos.
El pueblo existía ni más ni menos que ella, se sabía que su madre había querido atrapar el mundo que la había hecho feliz en el pasado acudiendo a dar su hija en un nacimiento alejado de la desdicha, de su padre que usaba botas de caña alta y portaba un látigo en su mano derecha cuando montaba su caballo.
Por las noches miraba a través de la ventana del cuarto oscuro y el cielo le revelaba sus secretos que ella nunca repetía, jugaba en las veredas mohosas donde las rayuelas no se marcaban o se borraban rápidamente, aquellos misterios no la desanimaban su abuela le hacía dedos de chocolates para que ella supiera atrapar  sus fantasías.

 Durante el tiempo que iba creciendo sus amigos jugaban a atraparla sin lograrlo, ella convertida en águila volaba y desde lo alto miraba mundos distintos en la misma cuadra, algunos se disfrazaban de moscas para seguirla , otros de gusanos para atraerla, los más osados de ratones blancos y corrían enloquecidos mirando hacia arriba chocando lo que encontraban a su paso.
Ahora ya todos eran grandes y habían partido incluso ella misma, alejada del universo de la infancia sentía pender de un hilo una bola de cristal que no osaba mirar, cuando la nostalgia la invadía se sentía contenta porque recuperaba por un momento esos mundos que imitaba en sus noches calientes.

El jardín se llenaba de ecos del pasado y ella ponía los pies en la tierra para sentir el temblor de la luna, había hermosos pájaros y animales en las sombras, el rumor de las raíces cantaban en coro una elegía que solo ella escuchaba, cada vez que una niño lloraba ella desaprendía lo vivido y profería una canción de cuna asombrada como si fuera un lenguaje nuevo.

C.M 2014