"Desespero al elegir una palabra,las demás se me ofrecen como putas."

jueves, 14 de marzo de 2013

UN SUEÑO MEDIÁTICO



De golpe en mi encía, del lado de adentro, arriba para ser más precisos  en lo que queda de memoria, aparece una especie de montículo, inflamación roji-oscura, grano interno, suave, pulposo, sin punta alguna. Como  todo recuerdo da un salto, ha desaparecido la hinchazón, intrigada abro la boca y alcanzo a ver un agujero grande para una encía, tiemblo,  inaudito una sensación de angustia me impide mirar ese hueco,fosa oscura, nada sé  como se ha vaciado, me obligo con cierto siniestro sentimiento de perversión,  luz y  hueco se complementan, es perfecto, carnal,   borde sonrosado, la angustia produce  terror, nunca sentí  lo inenarrable.
Dentro del hueco -la curiosidad me atraganta- hay una cubierta blancuzca, infecto color del pus, pegada al fondo  urge que eso desaparezca  no hago nada  el miedo me  imposibilita.
 Quiero mostrarlo pero el asco ajeno no me lo permite, el asco invadiendo mis músculos, mi hija aparece impoluta, no se lo digo.
 ¡A nadie! puedo mostrarlo, debo hacer algo pienso.
 Surge un personaje mediático Ford Ricardo, ahora él  posee ese agujero, no soy yo , alivio, curiosa transposición, lo siento por él, me identifico, nada más de él.  
Luego yo sigo siendo la depositaria del agujero, ya no lo miro más,  la angustia se va dilatando y esfumando, digo "tengo que enjuagarme la boca  que asquerosa no lo hice antes  si me trago el pus me enfermare”.
Sin palabras todo está en mi mente, quiero tocar el agujero con la lengua y no me atrevo, lo hago, es suave su recorrido me aclara cuán grande es, me queda un agujero en el corazón, ¿es literal o real?, creo que real, me despierto con un esfuerzo, quiero despertar ya no más de ese sueño terrible, despierto,  corazón no duel-as, me pesa.

MI RIO




Solíamos ir  a mi  rio,el que me tocó en suerte por nacimiento, ese rio mitigaba en parte los actos demenciales, hundíamos nuestros pies en el barro caliente  semejante a una enorme vagina cálida y tersa que se abría sin resistencia a  nuestro paso, en el avance comienzo de la corriente de la vida, como un rito de iniciación nos zambullíamos en sus marrones aguas renovadas sin posesividad expandiendo la piel sudada , brillosa, erotizada por la naturaleza, caricia mineral en días aciagos.
 Un sin fín de sensaciones se activaban a su contacto, el agua penetraba  orificios y expulsaba el mal interior, sobrevenía una calma post-orgásmica y con el pelo tirante y mojado nos íbamos a tomar mates.

sábado, 2 de marzo de 2013

Diversidad  entre Buenos Aires y Santa Fe

Las tardes de domingo,
el color de sus calles el ritmo de los caminantes
la abundancia de edificios
La soledad en las siestas y la mirada se pierde en la lejanía.
el río marrón y el plateado
 corriente  marron  horizontal a lo largo de la costanera,
 plateada  arrojada sobre el parapeto de la costanera  semejante al mar sus olas golpean las defensas
En su fondo bailan su danza mecidos por la corriente como algas atrapadas entre piedras los seres que aun no se encuentran
 en el marrón el contínuo cauce disuelve el lmo y  deposita vegetación,
 corrompe los muros
 trayendo ignotos animales que la crecida arrastró de sus  origenes
su silencio
la lluvia motivo de festejo de tortas fritas
 el sol abrasador,
 la humedad constante que abraza como un cuerpo.
el color del cielo gris en uno 
celeste en otro
 el aroma de su gente a recien bañado
 el cabello mojado
 las remeras blancas impecables,
 la piel continuamente tostada.
el silencio de sus calles
 los amigos
 la continuidad de las visitas,
 las familias reunidas
 los asados del sabado
 el vino sin ínfulas
 la cerveza en los patios regados a la sombra al caer el sol
 el sentimiento de los partidos de futbol
 las estridencias de los perros
 los pájaros de la mañana
 la sombra de  los árboles
 los domingos en el rio
las calles solitarias
 la trasparencia del aire
 silencio, soledad, introspección.


Caras de una misma moneda.