Los jovenes muertos
El viento aúlla , planicie desierta, el viento despeina los arboles
inclinados a su antojo, trastoca los habitos, anestesia la vida . La
tierra yerma encierra el veneno que oculta a la luz, el volcán Hudson
eructa cenizas cubriendo el destino de la gente. Las aspas del busca
petróleo se mueven morosas al compás de quien sabe que música.
Inmensidad de los campos que yertos no fructifican , parece posible
presenciar hechos no ocurridos, , estar difunto o vivo, moverse entre
presencias que no pertenecen a nada ni a nadie, nada crece en esta
tierra ,el veneno produce muertos de cáncer.
Inmensidad de la pampa, desamparo brutal aislamiento toda regla parece
suspendida , liviandad del tiempo deshilachando memoria, presagios,
experiencias.
El frigorífico, afuera orden espacios invadidos de luz, inhospitos,
adentro orden , la luz oblicua de las ventanas traza geometrias, un
tarro hierve a fuego lento, luz, color, en la mesada cabezas de vacas
cortadas, ojos saltones escrutan el vacio, lenguas colgando blancas
pastosas, hinchadas .
El parque con sus juegos pulidos al escarnio de la intemperie, un carrousel gira , desespera y grita insisten en la desolación,
la imagen famélica de un progreso estático.¡Soledad!
Campo santo de calles blancas, parece posible ver pasar a la muerte tan
languida e indiferente, cruces inertes , impasibles, enhiestas
presidiendo la derrota de la vida
insisten en la desolación.
Matas de colores en las tumbas eno alcanzan para soportar el dolor de
lo que no es, vegetación áspera, cruces negras se alzan en un momento de
la tierra, diferentes en su grito.
A lo lejos montículos furiosos de materia, quemadero de
basura, una llamarada se alza al cielo implorando calor , la basura se
apila y el viento juega con ella a las corridas, una maquina blanca
recoge, prensa y tira despojos que los humanos descartan, a lo lejos
otras montañas,el humo surge de su interior bocas del infierno,
el cielo mira impasible, surcado de nubes níveas ignora el destino de l
os jóvenes muertos.
El agua corre indiferente, se sabe a salvo, su veneno obliga a traer
agua de otra parte. En ella se ha quedado enredado, se ahoga en el abrazo
frío y flácido cabellera enamorada de la enramada su cuerpo no sale ,
atascado en el fondo ¡ le pido al rió que me lo devuelva!
Una posible narración de una madre: una piedra
rompe el vidrio de la ventana, al mirar por ella : "Del árbol pende su
cuerpo,corro, vano intento, desatarlo para salvarlo, pero era
tarde". Hizo de su hogar su propio patibulo. Denuncia la doble operación,
la mendacidad de la mirada y la falacia temporal que supone salvar a
alguien. En la casa se apilan bolsas de inútiles zapatillas que esperan
su dueño. Cristo en la pared no se apiada.
En los bancos de la escuela los nombres hacen presencia, grafitis,
testimonio de pasiones , indiferencias, y distracciones, la aulas vacías
parecen reflejan el estado del alma, nombres y mas nombres, sin
rostros, registro fúnebre para jóvenes sin aliento.
La tierra blanda polvorienta registra sus pasos. En el horizonte la
maquina de petróleo gira insiste en un progreso contra un cielo amarillo
azulado, canta en el silencio de la llanura su canción mortal.
Hay un camino bordeado de flores blancas que insiste en invitar al
paseante, su belleza es un engaño, y el viento flirtea en los yuyos .
C.M.2014