"Desespero al elegir una palabra,las demás se me ofrecen como putas."

jueves, 22 de mayo de 2014

SIN MEMORIA NO VIVIMOS EN NINGUNA PARTE

Los jovenes muertos


El viento aúlla , planicie desierta, el viento despeina los arboles inclinados a su antojo, trastoca los habitos, anestesia la vida . La tierra yerma encierra el veneno que oculta a la luz, el  volcán Hudson eructa cenizas cubriendo el destino de la gente.  Las aspas del busca petróleo se mueven morosas al compás de quien sabe que música.
 Inmensidad de los campos que yertos no fructifican , parece posible presenciar hechos no ocurridos, , estar difunto o vivo, moverse entre presencias que no pertenecen a nada ni a nadie, nada crece en esta tierra ,el veneno produce muertos  de cáncer.
Inmensidad de la pampa, desamparo brutal  aislamiento toda  regla parece suspendida , liviandad del tiempo deshilachando memoria, presagios, experiencias.
El frigorífico, afuera orden espacios invadidos de luz, inhospitos, adentro orden , la luz oblicua de las ventanas traza geometrias, un tarro hierve a fuego lento, luz, color, en la mesada cabezas de vacas cortadas, ojos saltones escrutan el vacio, lenguas colgando blancas pastosas, hinchadas .
El  parque con sus juegos pulidos al escarnio de la intemperie, un carrousel gira , desespera y grita insisten en la desolación,
 la imagen famélica de un progreso estático.¡Soledad!
Campo santo de calles blancas, parece posible ver pasar a la muerte tan languida e indiferente, cruces inertes , impasibles, enhiestas presidiendo la derrota de la vida
 insisten en la desolación.
Matas de colores en las tumbas eno alcanzan para soportar el dolor de lo que no es, vegetación áspera, cruces negras se alzan en un momento de la tierra, diferentes en su grito.
A lo lejos  montículos  furiosos de materia, quemadero  de basura, una llamarada se alza al cielo implorando calor , la basura se apila y el viento juega con ella a las corridas, una maquina blanca recoge,  prensa y tira despojos que los humanos descartan, a lo lejos otras montañas,el humo surge de su interior  bocas del infierno, el cielo mira impasible, surcado de nubes níveas ignora el destino de l os jóvenes muertos.
 El agua corre indiferente, se sabe a salvo, su veneno obliga a traer agua de otra parte. En ella se ha quedado enredado, se ahoga en el abrazo frío y flácido cabellera enamorada de la enramada   su cuerpo no sale , atascado en el fondo ¡ le pido al rió que me lo devuelva!
 Una   posible narración de una madre: una piedra rompe el vidrio de la ventana, al mirar por ella : "Del árbol pende su cuerpo,corro, vano intento, desatarlo para salvarlo, pero era tarde". Hizo de su hogar su propio patibulo. Denuncia la doble operación,  la mendacidad de la mirada y la falacia temporal que supone salvar a alguien.  En la casa se apilan bolsas de inútiles zapatillas que esperan su dueño. Cristo en la pared  no se apiada.
En los bancos de la escuela los nombres hacen presencia, grafitis, testimonio de pasiones , indiferencias, y distracciones, la aulas vacías parecen reflejan el estado del alma, nombres y mas nombres, sin rostros, registro fúnebre para jóvenes sin aliento.
La tierra blanda polvorienta registra sus pasos. En el horizonte la maquina de petróleo gira insiste en un progreso contra un cielo amarillo azulado, canta en el silencio de la llanura su canción mortal.
Hay un camino bordeado  de flores blancas que insiste en invitar al paseante, su belleza es un engaño,  y el viento flirtea en los yuyos .
C.M.2014