Bajo un cielo plano, la calle
punto en fuga que brinda su exterioridad íntima.
dibujos incompresibles, colores sensuales se presentan a la lente,
seduciendo con un lenguaje que no es el mío, pero hecho para mi,
autor y observador compartimos muro, tiempo y espacio.
No basta la mirada fugaz ,
siniestra repetición de ese momento en que conecta con su hacedor,
juego y pasión,
la cámara instrumento vejatorio aliada al instante,
atrapa el mensaje que espera.