"Desespero al elegir una palabra,las demás se me ofrecen como putas."
sábado, 16 de noviembre de 2013
La presuncion del adiós II
5 de julio, Otro viaje
El primer dia: enfrentada a la incertidumbre, ya me he arrepentido de venir, me acobarda la decrepitud de la carne que ya ha comenzado a corroer mis entrañas, las de los otros me enfrenta con la propia.¿ Que somos sino un pedazo de carne dotada de deseos?, aun late en sus ojos un atisbo de ese deseo que la hiciera suya en el pasado, un amante inolvidable, culpable de todos sus errores, entregada a el con infinita complacencia, hizo de ella lo que quiso, alguien la vio como la veo yo? Para los otros, para cada uno fue otra cosa: innombrable, secreto ,culpable o angelical, urdimos un vinculo incierto a la medida de nuestros deseos, infame si lo decimos, solo vale sentirlo, y sobre el sentimiento construir una fábula que nos identifique aunque nadie, nunca se anoticie de ello.
Mama muere en cuotas, yo intento asir su aliento, tomar su mano, sentir su calor, morimos como venimos, solos. La veo irse con testigos impotentes, sin compromiso con las miradas que se adhieren a su cuerpo, no hay en ella un compartir, seria quizás horrible, que ella compartiera su muerte conmigo, que yo pudiera ceder a su conciencia o lo que sea que tiene en este momento, puedo sentir que esta conmigo, pero como en un truco de magia desaparece para ver el mas allá a cada momento, ausencia en sus ojos y en su mente, las palabras nada pueden, no escucha, mira un vacío fuera de si donde la espera algo que quizás ella sepa que es, pero nada puede musitar, ni una canción, ni una palabra, ni un pedido, ni una mirada cómplice,.
Me deja enfrentada con ese cuerpo que es el suyo, lo deja en prenda, por si vuelve, hasta que su corazón quiera, hasta que sus pulmones dejen de agitarse rítmicamente, hasta que su mente cierre definitivamente el acceso con el afuera, ella aun me deja esperando su retorno, y yo me siento atemporal, de pronto soy su niña pequeña y de pronto soy esta mujer que soy, sin esperanzas, sin dolor solo asombro y deseo que nada la haga sufrir, que nada pertube su viaje, soy la guardiana de este momentos , quisiera ser Caronte y poder despedirme en la otra orilla, verla partir feliz.